Recital de Claudio Carbó Montaner – CONCIERTO DE STA. CECILIA HOMENAJE A ROBERT SCHUMANN (1810-1856) EN EL 200 ANIVERSARIO DE SU NACIMIENTO

PROGRAMA

Kinderszenen op. 15 (Escenes d’enfants)

1. De terres i gents extranyes

2. Curiosa història

3. Jugant a l’escondite

4. Súplica infantil

5. Quasi feliç

6. Succés important

7. Ensomni

8. A la llar

9. En el cavall de fusta

10. Quasi massa seriós

11. Que ve el coco

12. L’enfant dorm

13. Parla el poeta

Noveletta op. 21 nº 8 en fa # menor

Tres Romances op. 28

Assai marcato

Semplice

Assai marcato

Davidsbündlertänze op. 6 – 18 Peces Característiques

  1. Lebhaft (Vivace)
  2. Innig (Con intimo sentimento)
  3. Mit Humor (Con umore)
  4. Ungeduldig (Con impazienza)
  5. Einfach (Semplice)
  6. Sehr rasch (Molto vivo)
  7. Nicht schnell (Non presto)
  8. Frisch (Con freschezza)
  9. Lebhaft (Vivace)
  1. Balladenmäßig
  2. Sehr rasch (Alla ballata Molto vivo)
  3. Einfach (Semplice)
  4. Mit Humor (Con umore)
  5. Wild und lustig (Selvaggio e gaio)
  6. Zart und singend (Dolce e cantando)
  7. Frisch (Con freschezza)
  8. Wie aus der Ferne (Come da lontano)
  9. Nicht schnell (Non presto)

CLAUDIO CARBÓ MONTANER, PIANO

Auditori del Conservatori, 19:30h.

OLIVA, 22 DE NOVEMBRE DE 2010


NOTAS AL PROGRAMA:

Robert Schumann (1810-1856), compositor alemán y uno de los máximos exponentes del movimiento musical romántico del siglo XIX, estudió en las universidades de Leipzig y Heidelberg. Mostró un precoz interés por la literatura, en especial por los escritores alemanes Goethe, Hoffmann, Heine…. En 1830 abandonó sus estudios de derecho para dedicarse exclusivamente a la música. En 1834, en un intento de luchar contra lo que denominó ‘filisteísmo artístico’, fundó la revista musical Neue Zeitschrift für Musik, que editó hasta 1844. Schumann se casó en 1840 con la pianista Clara Wieck, hija de su maestro, siendo esta un punto clave en la interpretación de su música para piano. Como uno de los arquetipos entre los compositores románticos, Schumann se identificó con dos figuras imaginarias, el enérgico Florestán y el poético Eusebius, estando estos siempre presentes en su obra. Falleció en 1856.

Kinderszenen es una colección  de trece piezas para piano publicadas en 1838. En una carta a su prometida Clara, el compositor cuenta cómo nació esta obra: " No sé si es una repercusión de lo que me dijiste un día de que a veces te parezco un niño, pero en todo caso, tuve una inspiración súbita y escribí de un tirón treinta piezas breves y caprichosas. He escogido una docena y las he titulado “Escenas de niños”. Estoy seguro de que te gustarán”. Las piezas que constituyen este pequeño ciclo muestran la imaginación musical de su creador en la cima de su claridad poética. Son también un tributo conmovedor a la memoria eterna, universal y sentimientos de la infancia desde una perspectiva de adultos nostálgicos. Según su autor, los pintorescos títulos fueron añadidos en el último momento, a fin de proporcionar sugerencias sutiles para el intérprete, un modelo que Debussy seguirá décadas después en sus Preludios. El Träumerei (Ensueño), es sin duda la pieza más famosa del conjunto: su encantadora melodía y su poder de calmar ha maravillado a varias generaciones.

Schumann escribe en poco más de dos meses ocho piezas que conformarán el ciclo Noveletten op. 21 (1838). Estos "cuentos de aventura" son un ejemplo totalmente representativo de su estilo pianístico, inmerso nuestro autor por el momento en la interiorización y estudio del Clave bien temperado de Bach y escribiendo a este respecto en febrero de ese mismo año a su querida Clara: “He estado jugando con formas”. El último miembro del conjunto y que aquí presentamos es el nº 8, en fa # menor, y combina en realidad dos piezas en una. La primera parte, un apasionado étude en 4/4, inserta en su extensión dos tríos a modo de alegres danzas pero de diferente contenido. Un interludio romántico conecta esta primera gran división con la segunda sección: la naturaleza marcial de esta contrasta con pasajes líricos y la melodía del interludio romántico, que Schumann acota "voz desde lejos",  regresa como punto culminante.

De las Tres Romanzas op. 28,  la segunda en fa # menor es la más popular. Este hermoso tema se toca en el registro medio del teclado, entonando su canción de amor sin reticencias en aventurarse más allá de las fronteras de la voz de barítono. Con su carácter romántico y pensativo, ofrece un buen contraste con la excitación de la apertura del tríptico en si bemol menor y brillantemente prepara el escenario para el humor seco y el carácter contrapuntístico del romance final en sí mayor. Las tres obras fueron compuestas durante el último año de noviazgo de Schumann con Clara.

Presididas por el viejo proverbio que prologa la primera edición: “En todos y todas las edades alegría y tristeza se mezclan: sigue siendo piadoso en la alegría, y estar listo para el dolor con valentía”, Schumann compone las dieciocho Davidsbündlertänze (Danzas de la Liga de David) en 1837. Las piezas no son ciertamente bailes: son piezas características, diálogos musicales entre los personajes Florestán y Eusebio, esencia prima de la impetuosa y lírica naturaleza schumanniana. 
En la segunda edición de la obra en 1850, su autor eliminará las acotaciones, comentarios y  "Tänze" del título, así como hará varias alteraciones, incluyendo la incorporación de algunas repeticiones. Clara Wieck aparece al principio del ciclo, abriéndose este con el inicio de su Mazurca  op. 6, que generará innumerables variaciones y transformaciones para terminar en un largo pedal del do más grave del teclado, indicando la llegada de la medianoche y el final de las fiestas.

Deseamos que este monográfico de la música para piano dentro del II centenario del nacimiento de Schumann encuentre en nuestro oído la inspiración necesaria para transformar su bella música en imagen y palabra, convirtiéndose así el arte sonoro en iluminación llena de color.